Hamilton estalla contra Ferrari tras el GP de Holanda: "He perdido tiempo detrás de Leclerc"
El británico cargó sin filtros contra su equipo después de quedarse fuera del podio en Zandvoort, donde Ferrari volvió a fallar en la ejecución pese a tener un coche competitivo.
Zandvoort volvió a ser terreno hostil para Ferrari y, esta vez, el desahogo llegó directamente desde el box. Según recogió Corriere della Sera, Lewis Hamilton cargó sin rodeos nada más bajarse del coche: "Hemos perdido el podio porque no hemos tomado las decisiones correctas, he perdido tiempo al estar detrás de Charles". El siete veces campeón del mundo cerró la carrera en cuarta posición, a ocho décimas de su excompañero George Russell, y no ocultó su malestar ante los micrófonos.
El origen del enfado
El motivo de la frustración de Hamilton fue quedarse enganchado durante varias vueltas detrás de Charles Leclerc, que rodaba con neumáticos más frescos. El británico pidió por radio que le dejaran pasar, con un seco "buen trabajo..." cargado de ironía, pero tanto el equipo como el propio Leclerc dudaron sobre si ceder la posición. Ese tiempo perdido, según su versión, fue lo que terminó costando el podio a Ferrari en un circuito donde el coche sí mostró ritmo.
El equipo no hizo lo que tenía que hacer. Estoy aquí para ganar y estaba perdiendo tiempo
Hamilton fue más allá y comparó la gestión de Ferrari con la de su antiguo equipo: "Es duro ver a los pilotos de Mercedes preparados para ejecutar las órdenes mientras que en nuestro caso no sucede lo mismo. Esta vez no habríamos podido ganar, pero si quieres luchar por los Mundiales tienes que prestar atención a cada uno de los puntos". La comparación no fue casual: ese mismo domingo, Toto Wolff había ordenado a Russell ceder su posición a Kimi Antonelli sin margen de discusión.
La versión de Vasseur
El jefe de Ferrari, Frédéric Vasseur, evitó cargar contra Hamilton y situó el origen del problema en la clasificación del sábado: "Fallamos más en la clasificación; salir desde la tercera fila lo hace todo más complicado. También deberíamos haberlo hecho mejor en carrera. Es otra lección: para ganar hay que ser perfecto". Sobre la gestión de las órdenes de equipo, admitió que la comunicación con Hamilton no fue todo lo clara que debería: "En ese momento no comunicamos muchas cosas a Lewis porque el plan era llegar hasta el final y no queríamos desvelarlo. Viendo la carrera, habría actuado de otra manera".
El resultado prolonga una sequía histórica para la Scuderia en este trazado: Ferrari no gana en Zandvoort desde que el circuito volvió al calendario en 2021. En las seis ediciones disputadas desde entonces, el podio más alto sólo ha lucido los colores de Red Bull o McLaren, que además firmó ayer su segunda victoria consecutiva en un trazado que, sobre el papel, debía favorecer las características del SF-26.
Qué significa para el Mundial
El tropiezo llega en mal momento para las aspiraciones de Ferrari, que había encadenado triunfos en Barcelona y Silverstone y parecía haber iniciado una progresión sólida de cara al tramo final de temporada. Zandvoort demuestra que el margen de error sigue siendo mínimo: el coche fue competitivo en ritmo, incluso con el fondo rediseñado estrenado este fin de semana, pero los fallos en la estrategia y en la gestión de los pilotos volvieron a pesar más que las mejoras técnicas.
La Fórmula 1 pone rumbo ahora a Monza, donde Ferrari estrenará una evolución de motor con la presión añadida de jugarse buena parte de sus opciones ante su público. Antonelli, además, saldrá penalizado por un cambio de unidad de potencia, lo que podría abrir una oportunidad extra para los de Maranello. Queda por ver si Vasseur logra resolver antes del recta final del campeonato la tensión entre sus dos pilotos, algo que Ferrari no puede permitirse arrastrar carrera tras carrera.
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